Una arquitectura de sala de control basada ante todo en software no sustituye la infraestructura del videowall. Cambia la forma de añadir capacidades a su alrededor.
El videowall LED o LCD sigue siendo el lienzo visual. El controlador se sigue encargando del mapeo, el escalado, la configuración del muro y la salida de imagen. Estas piezas siguen haciendo aquello que mejor saben hacer: entregar una imagen nítida píxel a píxel para operadores, supervisores y sesiones informativas compartidas.
El cambio se produce alrededor del videowall. Un puesto de trabajo profesional con GPU puede ejecutar el software de sala de control y asumir funciones que, en los proyectos con mucho hardware, suelen requerir sistemas separados:
- generar fuentes de software como dashboards, herramientas de BI, GIS, SCADA, aplicaciones de navegador, documentos y archivos multimedia;
- capturar señales de puestos de trabajo mediante cable de vídeo, tarjetas de captura, herramientas de streaming o métodos basados en agente;
- habilitar el control KVM para determinadas fuentes de software y puestos de trabajo conectados;
- automatizar layouts, presets, programaciones, eventos, alarmas y escenarios programados;
- ofrecer interfaces de control para operadores, supervisores, navegador e interfaces a medida;
- conectarse con API, dispositivos IoT, sistemas de sala y plataformas de negocio externas.
La red corporativa pasa a formar parte también de la arquitectura. Los usuarios autorizados, las fuentes y las integraciones pueden permanecer dentro del perímetro de seguridad del cliente, conforme a sus políticas internas de TI.
Este enfoque no elimina el hardware del proyecto. Algunos proyectos siguen necesitando AV-over-IP, tarjetas de captura, puestos de trabajo dedicados, matrices o sistemas de control de terceros. La diferencia está en que estos componentes se usan allí donde realmente hacen falta, en lugar de ser la respuesta por defecto a cada flujo de trabajo.
A medida que crecen los requisitos, los equipos pueden añadir nuevas fuentes, interfaces, escenarios de acceso remoto y lógica de automatización mediante software, sin rehacer la arquitectura con cada nuevo flujo de trabajo.